La hacienda de La Pastoriza se caracteriza por su adaptabilidad y rusticidad en una de las zonas de cría más importantes de la Argentina, como lo es la Cuenca del Salado. En esta región se encuentra la mayor concentración de rodeos Angus del país.
 
Además de ser animales de excelente calidad, que reúnen todas las características de la raza, debido a largos años de mejoramiento genético, los rodeos de La Pastoriza son criados totalmente a campo desde su nacimiento hasta su venta o hasta su integración al ciclo reproductivo. Por ello son animales rústicos, acostumbrados a recorrer campo, a sobrevivir en épocas de sequía, y a lograr un rápido engorde en épocas de mayor oferta forrajera.
 
Otra de las características es la fertilidad, debido a los constantes trabajos de selección sobre los reproductores por su facilidad de parto.  
 
El animal de La Pastoriza es moderado, con buenas aptitudes carniceras, fácil y rápido engorde, imponente musculatura en sus toros, y gran calidad en sus hembras, a lo que se suma una genética de bajo peso al nacer.